miércoles, 6 de noviembre de 2013

¡¡¡¡EXTRA-EXTRA!!!!

Extraescolares, hoy vengo con un tema que a todos nos interesa y mucho. Los extraescolares, cuando empieza el curso tenemos un gran variedad de actividades donde llevar a los niños.
Luego vamos adaptándonos a los horarios disponibles, inquietudes del niño, precios, etc etc, yo siempre lo he tenido claro, un deporte e inglés. Estas dos opciones son si o si, siempre y cuando a la niña la gustaran. Nunca he pensado en llevar a la niña a un deporte en concreto si ella no hubiera querido. Y el Inglés, aunque soy de la opinión que donde mejor se aprende es en el país de origen, como esto, por ahora no puede ser y creo que con dos horas en el cole no es suficiente añadimos una hora y media más y algo quedará.
Pero para mí personalmente, los extraescolares los busco otra función, mi hija va a gimnasia rítmica, a ella le encanta, mi prioridad no es que mi hija se dedique en cuerpo y alma a este deporte, si quisiera tampoco la iba a decir que no. Si mi hija me lo pidiera y ella fuera feliz yo seré más feliz aún.
 Lo que yo pienso, es que cuando llevamos a los niños a ciertas actividades y creamos un hábito desde pequeños, los estamos introduciendo en un ambiente "sano", donde se juntan con niños que tienen sus mismas inquietudes, (supongo que como todo en la vida habrá excepciones), evitamos que estén en la "calle" todo el día, (hablo de cuando llegan a los 12 añitos). Y además crean otro circulo de amistades de otras ciudades, pueblos, etc etc.
Una puntualización, mi opinión se basa en que vivo en un pueblo donde hay poco para los adolescentes, donde al ser pueblo los niños están "más sueltos" y si a eso añadimos que van al instituto súper pequeños y se juntan con niños más mayores, pues al final entre el cambio hormonal y las amistades peligrosas, se hacen mayores antes de tiempo, por creo que si utilizamos desde pequeños tácticas sanas seguro que haremos grandes niños. Yo al menos lo intento y luego ya veremos lo mismo me estrello pero en mi objetivo principal es que mi hija sea féliz en un ambiente sano y que nosotros, sus padres contribuyamos a ello.
Y por último dejemos a los niños que sean felices no queramos que ellos cumplan  nuestros sueños frustrados, ni a todos los niños les gusta el futbol ni a todas las niñas ser princesas.
Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado.
Madre Teresa De Calcuta